200g de queso crema (una tarrina) - 500ml de leche entera - cacao puro según gusto - 75g de azúcar - 4g de agar agar en polvo
Introducir todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix, salvo el agar y el cacao, y batir unos segundos a velocidad 5. Añadir el cacao, según gusto, probando hasta obtener el sabor deseado. Añadir el agar agar, que habremos pesado previamente con una balanza de precisión.
Programamos 7 minutos a 100ºC, velocidad 4. Vertemos en vasitos pequeños, dejamos enfriar y refrigeramos para conservarlos.
Si no tenéis Thermomix, hay que batir los ingredientes con una batidora de mano, y llevarlo a ebullición a fuego medio. En cuanto hierva, retirar del fuego y rellenar los vasitos. Recordad que el agar agar tienen que hervir unos 30 segundos al menos, para que cuaje. Cuidado con el fuego, para que no se pegue: removed constantemente.
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Los petit suisse son uno de los alimentos preferidos de los niños, al menos de mis hijas, que les gustan mucho. En mi casa se comen básicamente de chocolate,pero se podrían preparar igual naturales, simplemente eliminando el cacao, o de frutas, agregando fruta fresca pelada o un poco de mermelada de la fruta deseada.
La cantidad de cacao queda un poco a vuestra elección, según la potencia de sabor que os guste. He empleado cacao puro biológico de Rapunzel, pero podéis usar un cacao soluble, aunque tendréis que añadir bastante más cantidad, en torno a 50g, y un poco menos de azúcar, ya que el soluble lo contiene.
El agar agar tenéis que pesarlo con una balanza de precisión, ya que una mínima variación va a influir en la textura final con seguridad. Con las cantidades que os indico y el peso de agar agar exacto el resultado final es perfecto
Aclaro que es una versión vegetariana, ya que están preparados con agar agar. Comercialmente, y en muchas recetas se cuajan con gelatina, pero, ante la pequeña polémica desatada en la receta anterior, hay que recordar que la gelatina es un ingrediente de origen animal, ya que se obtiene de los huesos y cartílagos, no siendo, por consiguiente, apto para la cocina vegetariana. El agar agar sí lo es, ya que se obtiene a partir de un alga. Con esta proporción de líquido/agar se consigue una textura similar a la de la gelatina animal
Un postre sencillo, rápido y resultón. No lleva nata ni leche, sólo productos bajos en lactosa. Gracias Canny por resolver mis dudas, ¡sin ti no habría podido prepararlo!. Para su preparación utilicé sólo productos lácteos que entran dentro de la categoría de "leches fermentadas" según H. McGee: kefir, crème fraîche y yogur. Son productos en los que la lactosa ha sido parcialmente digerida por algún tipo de bacteria beneficiosa, lo que los hace más digeribles. Por lo demás, la receta es sencilla y rápida. Estos son los ingredientes que yo usé para 10 pannacottas (en moldes de silicona para magdalenas, de los grandes):
150 ml de kefir 200 ml de crème fraîche 300 ml de yogur natural 125 gr de azúcar moreno 25 gr de azúcar vainillado 100 ml del almibar de un bote de arándanos en almibar, + unas cucharadas de arándanos 5 hojas de gelatina neutra (9 gr)
Ponemos en un cazo al fuego el kefir, la crème fraîche y el yogur, añadimos el ázucar y el almibar de los arándanos. Hay que vigilar que no llegue a hervir. Por otro lado se ponen las hojas de gelatina en agua fría, y se espera unos 5 minutos a que se ablanden. Se les escurre el agua y se añaden a la otra mezcla. Se remueve bien hasta que la gelatina se disuelva completamente. Se retira el cazo del fuego, se pone en los moldes y se mete en la nevera durante, se supone, al menos 12 horas. En mi caso, no disponía de esas 12 horas, así que cuando empezamos a cenar metí las pannacottas en el congelador. Y aquí cometí un error, porque se me olvidó sacarlas un buen rato antes del postre, y cuando las serví estaban demasiado frías. Las dos que sobraron las dejamos en la nevera y nos las tomamos al día siguiente, y estaban mucho mejores. Así que en caso de urgencia lo del congelador puede ser una opción, ¡pero acordaos de sacarlas del congelador y pasarlas a la nevera al menos una hora antes de tomar el postre! De todos modos, a todo el mundo le encantó, que era lo importante.
Lavar las peras, pelarlas y cortarlas transversalmente y luego a la mitad. Colocarles jugo de limón. Saltearlas ligeramente en manteca.
Encender el horno a temperatura media.
Caramelizar un molde (se dice así? caramelizar?), colocando aproximadamente 1 taza de azúcar directamente en el molde, y llevándola al horno. Vigilar. Una vez conseguido el caramelo, disponer las rodajas de pera. Cubrir con la masa sablé (puede ser de hojaldre), y llevar nuevamente al horno unos 45 min., hasta que la masa esté cocida.
Entonces retirar y mientras el caramelo esté derretido, colocar invertida en un plato o fuente.
Limpiar las cebollita quitando la capa exterior y las extremidades, cabeza y raíces.
Pasarlas por agua fría, escurrirlas, colocarlas en una pirófila forrada con papel vegetal mojado y bien estrujado. Espolvorearlas muy ligeramente con sal y pimienta.
Fundir la mantequilla con el azúcar, añadir el vinagre y remover bien.
Verter esta salsa sobre las cebollitas y meterlas al horno a 150º hasta que estén caramelizadas (tardarán aproximadamente 1 hora y 30 minutos).
Durante la cocción hay que bañarlas a menudo con su salsa. Al final la salsa se pegará por completo a las cebollas.
Las cebollitas agridulces son ideales para acompañar los asados y la carne en general.
Confieso... confieso que nunca me ha gustado el vino, pero considerando lo que se ve en los noticiarios de TV y demás bazofia televisiva y teniendo en cuenta que tengo otras virtudes, tampoco es como para dejarme de hablar.
Me encantaría poder disfrutar de un buen vino, a mi marido le encanta un vaso de vez en cuando y si consideramos que vivimos en un país donde se cultivan excelentes uvas, lo más lógico sería que yo también pudiera apreciarlo pero no, definitivamente no me gusta. Lo he intentado, me han dado a probar excelentes vinos, blancos, tintos, de muchas zonas de España... pero va a ser que no.
Eso no quita para que habitualmente utilice vinos y licores para cocinar: Jerez, Brandy y Ron, Bourbon, Vermouth ... y aprecio mucho el aroma que le da a mis platos.
Este postre es típico y tópico, por supuesto con vino tinto, pero dada mi falta de paladar para ese líquido he decidido hacer mi propia versión.
Por supuesto no hace falta que no te guste el vino para hacerla, está deliciosa "per se", y desde luego también es más indicada si se tienen niños a la mesa.
Ingredientes:
1 pera por comensal (la variedad Conferencia funciona estupendamente)
1 litro de zumo de arándanos rojos o azules (suficiente para cubrir totalmente las peras)
Zumo de 1 limón
La piel de 1 naranja bien lavada
1 vaina entera de vainilla abierta por la mitad
1 palo grande de canela
1 clavo de olor
1 flor de anís estrellado (opcional)
1 cm. de gengibre fresco ó 1/2 cucharadita de gengibre seco molido
Edulcorante al gusto (sirope de ágave o azúcar)
Pelar las peras conservando los rabitos. Cortar una rodaja fina de la base de manera que las peras se mantengan de pié. Sumergirlas en agua fría y reservar.
En una cacerola suficientemente grande para que quepan todas las peras de pié, combinar los zumos de arándanos y limón con el resto de los ingredientes.
Sumergir las peras en el líquido caliente y pocharlas a fuego muy suave durante unos 25 minutos o hasta que estén tiernas pero enteras. Comprobar el punto pinchándolas con un palillo que deberá entrar hasta el centro de las peras suavemente, sin presionar demasiado.
Retirar el recipiente del fuego y dejar enfriar totalmente las peras en el líquido de pocharlas.
Transferir las peras junto con su líquido a un recipiente grande y dejarlas reposar unas cuantas horas en el frigorífico (aguantan hasta 3 días).
Antes de servir, hacer una reducción con un tercio del líquido de pochar las peras, hirviéndolo suavemente hasta que reduzca y tenga la consistencia de un sirope claro. Servir con este sirope y un poco de nata líquida.
El otro día ojeando un libro de recetas de Jamie Oliver se me hizo muy curioso ver que Jamie en su receta base de risotto utiliza el Martini en lugar del vino blanco o del cava para prepararlo. Me gusto mucho la idea, así que de pronto me fui a la cocina a preparar un bello risotto de champiñones frescos que me gusta mucho, pero esta vez iba a probar la idea de cambiar el vino por el Martini bianco… el resultado es buenísimo, le da un toque todavía más cremoso al risotto y al mismo tiempo un puntito de dulzor muy apreciado!
Risotto de champiñones con Martini
Ingredientes 1 cebolla 2 dientes de ajo aceite de oliva 400 gr de arroz arbóreo 1 litro de caldo de verduras (de preferencia casero) 2 vasos de Martini bianco 1 bandejita de champiñones frescos sal y pimienta blanca mantequilla y queso parmesano
Preparación Calentar el caldo de verduras casero y reservar. En una olla calentar el aceite de oliva y añadir la cebolla y los dientes de ajo finamente picados y sofreír en fuego suave durante aproximadamente unos 4 minutos. Limpiar bien los champiñones sin lavarlos, cortarlos en trozos y añadir al sofrito. Saltearlos un poco, añadir el arroz y amentar el fuego. El arroz empezará a fritar, ir removiendo, pasado 1 minuto el arroz ya esta translucido, añadir el Martini bianco y seguir mezclando, el olor ahora es estupendo! El sabor fuerte del alcohol empieza a evaporarse y dejará en el arroz una esencia muy sabrosa. Una vez absorbido el Martini añadir una concha de caldo casero de verduras caliente y un poquito de sal. Reducir el fuego y dejar que se cueza el arroz. Ir añadiendo conchas de caldo, mezclando y casi masajeando el almidón cremoso del arroz, permitiendo que cada concha de caldo sea absorbida antes de añadir la próxima. Esta operación deberá llevar cerca de 15 minutos. Probar el arroz, está cocido? Continuar añadiendo caldo hasta el arroz estar tierno pero aun con alguna resistencia al diente. Rectificar los temperos. Retirar del fuego e añadir la mantequilla y el queso parmesano, mezclar suavemente. Poner la tapa en la olla y dejar reposar 2 a 3 minutos. Esta es la parte más importante del risotto, pues es aquí que va a quedar cremoso como debe ser. Servirlo inmediatamente.
Ingredientes 800 gr de patatas 4 huevos 200 ml de nata 1 cucharada de queso gruyère rallado hiervas de la Provenza, sal y pimienta
Preparación Pelar las patatas en rodajas finas (mejor con la ayuda de una mandolina) y cubrir con ellas el fondo y las laterales de un molde redondo previamente untado con mantequilla. Mezclar los huevos, la nata, el queso, las hierbas, la sal y la pimienta y regar las patatas con esta mezcla. Hornear durante 1 hora en horno precalentado a 200º. Desmoldar y servir caliente.
Como cena ligerita, entrante, tapa, picoteo o cuando os apetezca… súper fáciles y rápidos de preparar, ligeritos y sanos… aisss que hay que liquidar los kilos a mas de Navidad!
Champiñones a la plancha
Ingredientes 1 bandeja de champiñones Aceite de oliva 4 dientes de ajo Cilantro Sal Maldon
Preparación Limpiar los champiñones y con cuidado retirarles los pies (que se pueden usar luego en un arroz de verduritas). Calentar la plancha y disponer sobre ella los sombreros de champiñones, dejar que se asen, darles la vuelta y dejar que se hagan por ambos lados. Mientras picar los dientes de ajo y el cilantro. Sacar los sombreros de champiñones a la bandeja de servir y disponer un montito de ajo y cilantro picado en cada uno. Regar con un hilo de aceite de oliva y sazonar con un poquito de Sal Mandon. Servir enseguida.
Se van acercando las fiestas de nuevo y, al menos para mí, eso significa ir enganchando reuniones socio-familiares una detrás de otra… lo mejor, tener la oportunidad de pasar más tiempo entre fogones para poder preparar golosos obsequios como este que hice ayer para mis tíos: plum-cake de pasas con brandy!
Ingredientes:
3 huevos
180 gr. de harina
½ sobre de levadura
75 gr. de mantequilla
150 gr. de pasas
20 cl de brandy (o ron)
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180 ºCPonemos las pasas en remojo para que se ablanden un poquito. Batimos las claras a punto de nieve (con una pizquita de sal) y cuando estén bien montadas añadimos despacito el azúcar.
En un bol grande mezclamos la harina con la levadura, añadimos las yemas ligeramente batidas y vamos incorporando poquito a poco las claras montadas.
Finalmente agregamos la mantequilla semi-fundida, las pasas y el brandy. Mezclamos bien.Untamos el molde de plum-cake con mantequilla, vertemos la mezcla y metemos al horno unos 30 minutos; antes de sacar, comprobar que está bien cuajado pinchándolo con un palillo largo.
300g de seitán - 3 cebollas - 5 tomates pequeños - 3 patatas grandes - 3 dientes de ajo - 2 pimientos morrones - 1 pimiento choricero seco - 3 cucharadas de salsa de soja - 2 cucharadas de vinagre de vino tinto - 2 cucharadas de cilantro fresco picado - un chorrito de pisco o aguardiente (opcional) - 1/2 cucharadita de comino en grano - pimienta negra - aceite de oliva virgen extra - sal
En un wok o sartén amplia, rehogar a fuego medio los ajos laminados con el pimiento choricero remojado y cortado en tiras. Cuando estén pochados, añadir el seitán cortado en tiras de 1 centímetro de grosor, pasar unos minutos, flambear con el licor, sazonar con el comino y salpimentar. Reservar.
En un poco de aceite, saltear la cebolla cortada en tiras, hasta que esté transparente. Incorporar el tomate cortado en dados, y pasar todo junto unos 5 minutos. Añadir dos cucharadas de vinagre, evaporar y reservar.
Freír las patatas, cortadas en bastones, hasta que estén doradas. Escurrir bien y reservar.
Disponer en una sartén el pimiento en tiras, saltear tres ó cuatro minutos y mezclar el seitán, las cebollas y el tomate, añadir la salsa de soja. Cocinar un par de minutos. Incorporar las patatas y saltear todo junto. Aromatizar con el cilantro picado fino. Servir acompañado de arroz graneado.
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El lomo saltado es un plato tradicional peruano, y uno de los más populares, fruto de la fusión de la cocina criolla peruana y la cocina oriental.
En esta versión vegetariana he empleado seitán para reemplazar a la carne, y en lo demás creo que es bastante fiel a las recetas tradicionales, que son muchas y muy variadas, que he leído.
Como en donde vivo no se puede encontrar ají amarillo, que es lo propio, lo he sustituido por pimiento morrón. El ají panca, también imposible de comprar por aquí, y que aparece en muchas de las recetas, a veces sustituido por pimentón, yo lo he reemplazado por pimiento choricero seco. El pisco es opcional, y lo he sustituido por un chorrito de buen aguardiente gallego.
En cualquier caso, es un plato delicioso, muy vistoso y hace por sí solo una comida completa. Os recomiendo probarlo: seguro que os sorprenderá.
100-125gr de espaguetis o otra pasta que nos guste
media bandeja de champis
3 o 4 tomates secos en aceite
Elaboración Hervimos la pasta. Mientras, limpiamos los champis y los cortamos en trocitos muy pequeños. Los hacemos en una sartén con un poco de aceite. Cortamos también los tomates secos en trocitos. Cuando la pasta ya está, la mezclamos con los champis y los tomates.
La Samfaina es un plato típico catalán parecido (o igual?) al pisto. Se puede comer sólo o acompañado de cereales, seitán...
Ingredientes
2 berenjenas
3 cebollas
2 pimientos verdes
4 tomates maduros
1 calabacín
Elaboración Cortamos la berenjena en dados y la dejamos en remojo en agua con sal. Mientras, cortamos la cebolla en trozos no muy pequeños. Cogemos una sartén o cazuela y la ponemos al fuego con un buen chorro de aceite. Echamos la cebolla y la vamos sofriendo. Mientras, coortamos los tomates en cuartos (sacándoles antes el "corazón") y los echamos en otra sartén con un poco de aceite y el fuego no muy fuerte. lo tapamos. Colamos la berenjena y la echamos con la cebolla. Cortamos también los pimientos en cuadrados y el calabacín. Echamos el pimiento junto con las otras hortalizas y cuando ya están un poco hechas, echamos el calabacín. Tapamos la sartén, la ponemos con el fuego muy bajito, salamos y la dejamos que se vaya cociendo todo lentamente. Cuando los tomates ya estén, los pasamos por la batidora y los echamos a la otra sartén los últimos minutos de cocción.
Y ya está! Esto es la samfaina!
Comentarios adicionales Como decía, la samfaina da para muchos platos. Yo me hice bastante y me la he comido con arroz, quinoa, mijo, en empanada, en tortilla, sola, con pan... Supongo que se puede congelar, y sobretodo lo que se hacía era embotarla al vacío (en un tarro de cristal y hirviéndolo unos minutos). Ah! la foto de la receta es a media cocción, por lo que las verduras todavía están un pelín crudas
Esta receta va especialmente dirigida a Nieves de Dulce y Salado, gran cocinera y un cielo de persona. Después del soponcio de colesterol que le dí con la entrada de los Huevos Fritos con Chistorra, no podía ser menos, me sentía como un poco culpable, jejeje... a tu salud Nieves.
Y siguiendo con mi repaso a la cocina Mediterránea, tengo el placer de presentaros unas "Koftas" o albóndigas de calabacín y garbanzos sanísimas, totalmente vegetarianas y deliciosas. En la Wikipedia he encontrado datos muy interesantes sobre estas albóndigas:
Las Koftas tradicionales, casi siempre de carne picada, están mezcladas normalmente con otros ingredientes como el arroz, bulgur, vegetales o huevos hasta formar una pasta suave. Algunas veces se hacen con pescado fresco o vegetales en lugar de carne, especialmente en la India. Se pueden cocinar en el gril, fritas, hervidas al vapor, pochadas en caldo, horneadas y marinadas, acompañadas con una salsa especiada.
Hay variedades de este plato en toda la costa del Mediterráneo, Norte de Africa, Europa Central, Asia e India. Según un estudio efectuado en el año 2005 por una compañía privada de alimentación, existían ¡ 291 ! clases diferentes de Koftas en Turquía, donde son muy populares.
En los países árabes estas albóndigas también se hacen en forma de cilindros. Las recetas más tradicionales (reflejadas en los más antiguos libros de cocina árabe conocidos) describen las bolas de carne de cordero picada y sazonada del tamaño de una naranja, pinceladas con yema de huevo y algunas veces con azafrán. Este método fue traído posteriormente hacia los países occidentales y descrito como "dorar" la comida. Existen infinitas variedades regionales en cuanto al tamaño de las bolas, la más notable es la Iraní "Kufteh Tabrizi" con un diámetro de 20 cm. aprox. (mirad la imágen de abajo conseguida en Wikimedia y comparad las Koftas con el tamaño del cuchillo que tienen al lado... pedazo de albóndigas).
Las Koftas Asiáticas se cocinan habitualmente en una salsa de curry muy especiada junto con huevos cocidos enteros. Algunas veces estos huevos están metidos dentro de la bola de carne del Kofta, de tal manera que resultan casi idénticos a un plato Hindú muy popular, los Nargisi Kofta, habituales en las cocinas familiares del Sur Asiático y en los restaurantes. En la región de Bengala, en el Este de India, los Koftas están hechos con gambas, pescado, plátano verde y repollo. En el Norte de la India y Pakistán la palabra Kofta designa, por sí misma, a la carne picada de cordero.
Mi receta está basada en una original encontrada en Epicurious.com cuando andaba a la búsqueda y captura de algo un poco diferente para emplear una burrada de calabacines que compré hace un par de días (estaban muy bien de precio). Como siempre, no he podido resistirme a hacerle un pequeño "lifting" a la receta, pero después de lo de Letizia, esto no tiene ninguna importancia y, como en su caso, creo que está francamente mejorada... **
Ingredientes: 3 calabacines medianos
2 dientes de ajo picados
1/2 manojo de perejil muy picado
1/2 frasco de garbanzos cocidos, escurridos y bien enjuagados
3/4 cucharadita de comino molido
1/4 cucharadita de cúrcuma molida
1/2 cucharadita de especias variadas (clavo, cayena, nuez moscada...)
Zumo de 1 limón
1/2 taza de pan rallado
Aceite de oliva suave para freír
Cous-cous de remolacha: 1/2 cebolla mediana, picada
2 dientes de ajo picados
4 cucharadas de aceite de oliva
1 taza de cous-cous, normal o integral (mi opción)
1 frasco de remolacha cocida, escurrida
2 tazas (misma medida que de cous-cous) de agua o caldo vegetal
Almendra tostada fileteada para adornar (opcional)
Yogurt griego para acompañar
Rallar el calabacín sin pelar, mezclar con 1 cucharadita de sal fina y colocar en un colador. Dejar escurrir 10 minutos.
Triturar juntos ajo y perejil hasta que estén finamente picados.
Envolver el calabacín en un paño limpio de cocina y retorcerlo, apretando bien y escurriendo el líquido todo lo posible.
Aplastar los garbanzos con un tenedor o procesador de cocina, colocarlos en un cuenco grande y combinarlos con los calabacines escurridos, especias, la mezcla de ajo y perejil, el zumo de limón, el pan rallado y 1/4 de cucharadita de sal y pimienta. Añadir unas cucharadas de caldo o agua si la consistencia de la masa lo requiere. Hacer bolas del tamaño deseado y dejar reposar en el frigorífico mientras preparamos el cous-cous.
Saltear la cebolla y el ajo en una sartén con el aceite hasta que empiece a dorarse, 5-7 minutos. Añadir entonces el cous-cous seco, 1/2 cucharadita de sal y un poco de pimienta y dejar que se dore un poco, 4 minutos, removiendo continuamente. Agregar ahora las remolachas escurridas cortadas en trocitos y el agua o caldo. Llevar a ebullición, bajar el fuego al mínimo y tapar. Dejar cocinar 15-20 minutos hasta que se haya absorbido todo el caldo. Retirar del fuego y remover ligeramente el cous-cous con un tenedor para airearlo. Repartir por encima las almendras tostadas fileteadas. Mantener caliente.
En el último momento, freir las Koftas en el aceite a fuego moderado hasta que estén doraditas, 2 - 3 minutos. Escurrir sobre papel absorbente. Podréis comprobar que no absorben nada de aceite y quedan ligeras y muy agradables.
Montar el plato con las Koftas y el cous-cous al lado, acompañándolo con un pequeño cuenco con yogurt espolvoreado con un poco de perejil o cilantro y unos trocitos de lima o limón.
Friendo las Koftas en el último momento os aseguráis de que su textura será la correcta: ligeramente crujientes al morderlas, gracias a que el calabacín rallado se hace justo "al dente". Si las hacéis con antelación, el calabacín continuará haciéndose con el calor residual y quedará blando.
600 gr de coliflor limpia 200 gr de papatas peladas 5 huevos especias (clavo, canela, pimentón picante, pimienta) parmesano rallado harina aceite sal y pimienta pan rallado
Cocer al vapor la coliflor y las patatas y triturarlas en puré. Salpimentar, añadir las especias, 3 cucharadas abundantes de parmesano rallado, 3 yemas de huevos y 1 cucharada de harina. Mezclar bien.
Batir los otros dos huevos y pasar por ellos las croquetas, después de haber recogido la masa con la ayuda de una cuchara (resultará algo pegajosa). Terminar pasando las croquetas por pan rallado y luego freírlas en abundante aceite caliente.
Es una receta del libro "La cucina italiana, ricette d'oro" Ediciones Piemme.
Este es un plato típico de la cocina hindú. La verdad que nunca he estado en la India, no por falta de ganas sino porque no he tenido ocasión, pero como me encanta su cocina he ido aprendiendo un poco de su gastronomía a base de ir a restaurantes indios en cada ciudad en la que he vivido. Las samosas son un entrante muy común, y muy fácil de preparar sobre todo si haces trampa y usas pasta filo comprada como hice yo. Los ingredientes son (las cantidades son orientativas, según lo que cada uno tenga en la nevera):
1 cebolla o cebolleta picada 1 cucharadita de cilantro molido 1 cucharadita de comino molido una pizca de cúrcuma 1 cucharadita de jengibre molido 400 gr de patatas picaditas 250 gr de guisantes (congelados o cocidos) 300 gr de espinacas picadas
16 láminas de pasta filo
Calentar aceite en una sartén, saltear la cebolla un par de minutos, añadir las especias y rehogar. Agregar las patatas picadas y rehogar a fuego lento hasta que empiecen a ablandarse. Incorporar los guisantes y las espinacas y cocerlo todo junto otros 3-4 minutos. Reservar. Extender la pasta filo, ir doblando cada lámina por la mitad. Con cada lámina, proceder de esta forma: poner 2 cucharadas de relleno en un extremo del rectángulo, doblar la esquina formando un triángulo, y seguir doblando de esa manera hasta conseguir una "empanadilla" triangular, recortar lo que sobre de la pasta filo con un cortapastas y sellar los bordes con agua.
Calentar aceite para freir en una sartén (tiene que estar bien caliente para que las samosas no absorban aceite). Freir las samosas hasta que estén doradas, y escurrirlas en papel absorbente.
Las que no se vayan a comer en el momento se pueden congelar antes de freirlas. Nosotros las acompañamos con el chutney de melocotón y con chutney de papaya y jengibre.
La receta es del libro "Grandes recetas de cocina vegetariana".