22 agosto 2012

GUINDILLAS EN VINAGRE


Reponiendo la despensa.
Todos los veranos cuando empiezan mis vacaciones tengo dos misiones, la primera hacer limpieza en casa, ya sabéis todas esas cositas que en el que hacer diario se van quedando pendientes, pintar aquí o allá, cambiar  la decoración de alguna habitación, etc., y la otra misión es reponer la despensa, aprovecho para hacer conservas, no por que luego nos falten esos ingredientes, que era el principal motivo por el que se hacían antiguamente, pero si por la comodidad que suponen en invierno que es cuando voy peor de tiempo. Resulta bastante cómodo abrir un bote de pisto y freír un par de huevos para esos días que te ha pillado el toro y no tienes tiempo de preparar nada más. Así que ahora aprovecho y hago salsa de tomate, pisto con calabacín y berenjena, algunos botes de carruecano frito y este año también guindillas en vinagre, para luego acompañar esos pucheritos, unas lentejas o unas habichuelas estofadas no están completas si en la mesa no las acompañan unas guindillas en vinagre.

Este año me las ha regalado mi hermano Carlos, y he escogido la receta de Begoña para hacerlas, es realmente sencillo



Ingredientes:

·        Guindillas
·        Vinagre
·        Agua
·        Sal



Elaboración:

Esterilizamos los botes donde las vamos a envasar cociéndolos junto con las tapaderas cubiertos de agua durante unos 15 ó 20 minutos.
Lavar y secar las guindillas.
Llenar los botes por la mitad con agua y vinagre al 50%, echar ½ cucharadita de sal, tapar el bote y moverlo bien para que se disuelva la sal. A continuación meter las guindillas colocadas y que no queden demasiado apretadas unas con otras, acabar de rellenar el bote con agua y tapar. Lo conservaremos en un lugar oscuro y fresco. Esperar al menos 1 mes para consumirlas.

1 comentarios:

Laube dijo...

Qué maravilla... Me chiflan y encima te han quedado tan bonitas!
Besitos

 
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